Desde pequeños nos enseñan a aprender de memoria algunos temas, por
ejemplo las tablas de multiplicar, pero no nos dicen: ¿por qué aprenderlas?,
¿para qué aprenderlas? Sólo las repetimos y si las aprendemos pero con el paso
de tiempo se olvidan si no son usadas. Desde mi perspectiva esto paso porque no
nos dicen ¿por qué aprenderlas?, ¿para qué aprenderlas? El profesor sabe por
qué o para qué hay que aprenderlas, pero no le comenta al alumno. Sin embargo cuando haces una introducción de
la importancia de los conceptos o conocimientos específicos es más sencillo que
el alumno recuerde dichos temas.
Para la mayoría es más
sencillo aprender a hacer operaciones o procedimientos los cuales son
aprendidos por la repetición mecánica y no por el aprendizaje consiente. En
consecuencia los problemas donde se usan digamos las operaciones en un problema
de aplicación cuestan más trabajo el trasmitir el conocimiento dado que los
estudiantes no han madurado los procesos básicos cognitivos.
En clase suelo hacerle la siguiente
pregunta los alumnos: ¿Sabes lo que no
sabes?
Su primera impresión es no
le entendí profe con una gesticulación en el rostro, cuando les vuelvo hacer la
pregunta, apenas la están procesando y cuando ya la entendieron entonces ahí
viene la respuesta.
-
No, no puedo saber lo que no sé.
Ahora cuál es la intención
de hacer esa pregunta, como estudiante todos queremos sacar buenas calificaciones
o aprender. Pocos se cuestionan cómo mejorar su aprendizaje.
La lectura no solo me
concientizo de la importancia de las estrategias de aprendizaje. Como profesor
saber dirigir y enseñar a potencializar estás para que los alumnos aumenten su
capacidad de aprender.
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